Entre Crecientes 
Un análisis de la relaciones árabe-iran

Por Inti Sánchez COSTA RICA
Aunque la mayoría de los latinoamericanos, por esta misma lejanía que existe entre las regiones, pensamos al medio Oriente como una sola entidad; la verdad es que la región está colmada de diferencias. No solo religiosas,sino étnicas y culturales muy importantes; turcos, israelíes, kurdos, árabes, persas, musulmanes chiitas, musulmanes sunitas, judíos, alevis entre otros, se mezclan en un territorio que siempre se ha caracterizado por ser convulso.
Este artículo sirve de resumen del documental “Entre crecientes”. Este documental se encuentra en YouTube con subtítulos en inglés y abarca las relaciónes entre iraníes y árabes y cómo estás están marcadas por las diferencias entre suníes y chiies en el Islam.
Antes de pasar al resumen es importante entender varios puntos:
Aunque Irán no es igual a Persia, los Persas son mayoría dentro del país. El país que hoy se conoce como Irán está formado por muchas etnias diferentes como persas, kurdos, turcomanos y árabes. Sin embargo, más de la mitad son de origen persa y menos del 2 % son árabes. Por lo que Irán no es un país étnicamente hablando, árabe. Tendemos a generalizar a que todo Medio Oriente es árabe y no es así. Referirse a una persona persa como árabe puede resultar en una gran ofensa.
El idioma oficial de Irán es el farsi, que aunque ante nuestros ojos es igual de indescifrable que el árabe gramaticalmente es muy distinto, como el español y el francés se podría decir.
Por último, y más importante, la mayoría de los iraníes pertenecen a la secta chiita en cuanto la mayoría de los árabes siguen la secta suní ambas partes del Islamismo. A grandes rasgos la diferencia radica en quién es el heredero después de la muerte de Mahoma, el principal profeta del Islam, quien murió sin descendencia masculina. Los chiitas mantienen que su primo, y esposo de su hija Fátima, Alí es el heredero legítimo y por ende el profeta heredero del Islam por su vínculo de sangre. Mientras que los sunitas mantienen que el heredero debe ser elegido por la comunidad musulmana tomando como base las escrituras sagradas de la Sunna (conjunto de enseñanzas de Mahoma). Esto generó la separación en las dos vertientes.

El Documental muestra las relaciones entre Irán y los árabes, desde tres perspectivas :
La intervención de ambos en la guerra de Siria
El pasado histórico entre persas y árabes (que también permea la actualidad)
El posible futuro de esa relación.
El orden no es cronológico y puede confundir un poco al lector por lo que lo advierto de antemano.
Quisiera aclarar también que cuando se habla de árabes no nos referimos solo a los habitantes de Arabia Saudita (país con el que Irán mantiene las relaciones más conflictivas y que son más bien conocidos como saudíes) sino más bien a los que hablan el árabe como su lengua materna y principalmente al conjunto de países occidentales del medio oriente (Arabia Saudita, Yemen, Jordania, Líbano, Kuwait, etc). Mientras iraníes nos referimos a los habitantes del país Irán aunque como mencionamos anteriormente en Irán hay muchas etnias diferentes.

Parte 1: La realidad de la relación entre árabes e iraníes
Uno de los eventos que nos pueden ayudar a entender la relación entre Irán y Arabia Saudita es la guerra civil siria. Cualquier cambio en Siria puede generar un cambio en toda la región.
Recordemos que la guerra en Siria comenzó en el 2011 como un movimiento que quería traer abajo a Bashar Al-Assad. Ahora casi 9 años después aunque la guerra no ha terminado todo indica que Al-Asad seguirá en el poder. Bashar durante toda la guerra ha sido apoyado por los iraníes. ¿Por qué?
Después del triunfo de la Revolución Iraní en 1979 y el comienzo de la Guerra Irán-Irak en 1980, al contrario de la mayoría de países árabes que apoyaron a Irak, Siria bajo el mandado de Hafez Al-Assad, anunció su apoyo a Irán. Los sirios estaban buscando aliados contra una posible invasión territorial iraquí, lo que resultó para los iraníes de gran ayuda en el juego geopolítico de la región. Desde entonces se forjó una gran alianza entre el gobierno iraní y sirio.
Con la intervención de Irak e Irán, la situación en Siria cambia de una guerra por el cambio del régimen a un sangriento conflicto entre chiitas y sunitas.
Cuando estalló la guerra en Siria, Irán justificó su intervención públicamente de las siguientes formas: Primero proteger a los mausoleos chiitas, principalmente el mausoleo de Sayyidah Zaynab cerca de Damasco. Después la intervención se justificó con la protección de la soberanía nacional iraní y por último cambió a la simple oposición a Israel. (Uno de los principales ejes de intervención iraní ha sido defensa de Palestina)

Al mismo tiempo, el gobierno de Irak y los Emiratos Árabes Unidos apoyan con armas la resistencia siria que quiere derrocar al gobierno de Bashar Al-Assad. Esto como parte del juego geopolítico también impulsado por los Estados Unidos y los regímenes árabes que quieren que Siria deje de ser un aliado de los iraníes.
Con la intervención de Irak e Irán, la situación en Siria cambia de una guerra por el cambio del régimen a un sangriento conflicto entre chiitas y sunitas. Con Irán apoyando a los chiitas y los árabes del Golfo apoyando a los sunitas (En el siguiente apartado se ve más a fondo este tema). Irán con la excusa de apoyo a los chiitas apoya claramente el régimen sirio. Mientras los árabes apoyaban a los rebeldes sirios. Para los iraníes esta guerra en Siria contra los árabes y sus aliados estadounidenses es crucial para poder incrementar su influencia en la región

Los años de guerra entre árabes e iraníes en Siria resultó en la mayor crisis humanitaria desde la Segunda Guerra Mundial, según la ONU, por lo que no se puede declarar un ganador en este desastre. Pero se puede decir que Irán ha logrado infiltrar el mundo árabe y sus defensas y tiene un triunfo táctico en el terreno militar en Siria.
Con la situación en Siria, muchos recuerdos e historias han emergido con respecto a las relaciones árabes-iraníes. Como si el presente estuviera atorado en el pasado y se tuviera que repetir una y otra vez. ¿Son los árabes y los iraníes prisioneros de una historia que nunca desaparecerá?
Parte 2: El legado Histórico de las relaciones entre árabes e iraníes.
Pueblos tan antiguos y con tanta historia en común provoca que siempre se recuerden conflictos del pasado en las relaciones actuales. En la edad moderna cuando Saddam Hussein, de Irak, le declaró la guerra a Irán en 1980 la llamó: “Al Qadissiya”. El nombre de la principal batalla entre persas y árabes en el 636 d.C. (históricamente fue el triunfo de los árabes musulmanes sobre el imperio persa). Mientras el nuevo líder iraní Ruhollah Jomeini (cabeza de la revolución islámica) llamó la defensa de la madre patria contra los infieles, con un connotado tono religioso e histórico.
La guerra que comenzó por una disputa de fronteras, revivió un complejo y viejo sentimiento racial y religioso. Como lo fue comenzar una guerra no entre Irak e Irán si no entre persas y árabes para controlar el mismísimo Islam.
Durante la guerra algunos términos utilizados por el gobierno iraquí fueron: “La Qadissiya de Saddam”, “La Rafida”, “Persas” dándole un aire cultural y mediático a la guerra. La guerra que comenzó por una disputa de fronteras, revivió un complejo y viejo sentimiento racial y religioso. Como lo fue comenzar una guerra no entre Irak e Irán si no entre persas y árabes para controlar el mismísimo Islam. Especialmente, como mencionamos antes, porque la mayoría de los iraníes siguen la secta chiita mientras la mayoría de los árabes siguen la secta suní.
Este fue un conflicto por control geopolítico que abarcó problemas históricos, económicos y que surgió desde la creación de los estados nacionales en el mundo Islámico, pero que los actores políticos en ambos países lo explicaron como un conflicto religioso sectario y se aprovecharon de ello para ganar adeptos.
El recuerdo de la guerra pasada fortaleció al nuevo régimen iraní reviviendo la doctrina de la injusticia chiita relacionada con los eventos del Ahl Al Bayt at Ashura conmemora el martirio y muerte de su tercer imán y nieto de Mahoma, Husain ibn Ali. Una tradición chiita que trae a flor de piel asesinatos de hace más de 1400 años.
Después del triunfo de la Revolución en Irán de 1979, inició un nuevo periodo de chiismo en el mundo. La Revolución Iraní se aprovechó del sectarismo chiita para proclamarse el primer régimen chiita en la Historia.
En cuestiones de civilización, cultura e historia los iraníes ven hacia abajo a los árabes mientras los árabes acusan a los iraníes de ser chiitas radicales, racistas y codiciosos.
Parece que tanto la memoria árabe como la iraní siguen influenciadas por su pasado. Tenemos que recordar que los musulmanes en el pasado compartían vínculos especiales. El centro intelectual del mundo estaba en antiguas ciudades estado musulmanes como Baghlah, Nishapur y Khorasan, es importante que se recuerden más los rasgos en común que las diferencia.
Parte 3: El futuro de las relaciones entre los árabes y los iraníes
Durante los últimos años se ha dicho mucho sobre la “Media Luna chiíta” como una indicación de las aspiraciones de influencia y expansión de Irán sobre todos los países del Golfo y del Levante.
Los iraníes trabajan en la región de dos formas muy concretas: Primero tratan de ganar la simpatía de todos los árabes que se oponen a sus gobiernos, en la mayoría de los casos porque estos gobiernos tiene el apoyo de los Estados Unidos. Segundo funcionan como un Estado para el restos de chiitas alrededor del mundo. Por ejemplo chiitas en Arabia Saudí y Bahrein y otros lugares siempre buscan ayuda con Irán.
Un visión de donde Irán tiene presencia directa e indirecta muestra el nivel de influencia que tiene:
Ahora hay guerra en Yemen. Entre la alianza Árabe liderada por Arabia Saudí y los iraníes apoyando a los Houthis en el otro bando.
En Siria después de 6 años de revolución y guerra, Irán se convirtió en la principal fuerza armada y afecta el curso de las acciones.
Irak con su ejército y las milicias chiitas está terminando su guerra contra ISIS mientras los ciudadanos suníes se encuentran humillados y derrotados como una minoría perseguida.
Líbano es controlado por Hezbollah (Que históricamente ha sido apoyado por Irán)
Arabia Saudí y Bahrein sufren de la utilización de los ciudadanos chiítas para su lucha contra los países del golfo

Mapa de la influencia de Iran en el Medio Oriente en forma de cuarto creciente.
Parece que ahora un área originalmente llena de problemas se están llenando aún más. Ya que el poder iraní está teniendo un ofensiva para tener más control. Y este fraccionamiento interno de toda la región permite que la intervención de Irán en asuntos internos de los otros países árabes sea más fácil.
La tensión árabe-iraní es una responsabilidad compartida. La animosidad por parte de chiitas y sunitas por revivir el pasado, no ayuda a apaciguar los ataques entre ambas partes. Por poner otro ejemplo: Irán no exporta ningún producto a los árabes y viceversa, en una relación de sutil tensión destructiva.
Esta relación no parece apuntar a mejorar, pero a pesar de esto, los sueños de la juventud de Irán por un país más democrático y con más libertades se asemejan a las demandas de los árabes en las protestas del 2011. Todos los pueblos comparten sueños en común y tal vez el futuro les espera confluir. Por lo mismo la única oportunidad es el fortalecimiento de las relaciones, en los años venideros, entre los árabes democráticos y los iraníes democráticos. Los que buscan establecer democracias reales y regímenes pluralistas en sus países y convertir al medio oriente en un oasis de intercambio comercial, cultural y social.
Comentarios:
Hay varias ideas centrales en el documental que se tiene que entender con claridad y así entender el devenir actual de las políticas en la región:
Muchas los conflictos históricos entre árabes e iraníes son traídos en la actualidad por sus gobernantes para fortalecer los diferentes nacionalismos, en aras de luchar por intereses propios de las elites y no de los pueblos.
Las diferencias religiosas entre las secta chií y suní también son evocadas con la misma frecuencia para fortalecer las luchas políticas y ideológicas que detrás esconden intereses económicos.
Irán tiene una política activa de intervenir en los diferentes conflictos en los países árabes para tratar de ampliar su influencia en la región. Con dos ejes que se mencionaron: la defensa de los chiítas y una política anti Estadounidense. Esto como parte del eje internacional del que también forman parte Venezuela y Rusia.
Irán desde la guerra con Irak a tenido una política continua de nunca volver pelear dentro de su territorio llevando la guerra a otros países y aprovechándose de esta situación.
Los gobiernos mezclan y utilizan la religión, el sectarismo y el odio racista en su beneficio.
Como Latinoamericanos podemos ver como la situación en nuestra región, como en otras regiones, se repite. Los gobiernos mezclan y utilizan la religión, el sectarismo y el odio racista en su beneficio. Mientras que detrás se maneja principalmente una agenda económica.
Es muy importante entender la situación de conjunto, pues para nosotros al ser una zona tan lejana tendemos a estereotipar solamente como una zona conflictiva por el fanatismo religioso. Pero no entendemos todo el trasfondo histórico y el uso político que se le da a estos factores religiosos.