Las pasadas semanas vieron protestas en Egipto en contra de el actual presidente militar Abdel Fattah el-Sisi. Videos publicados por Mohamed Ali, un actor y ejecutivo de construcción que reside en España, alegando de corrupción y mal uso de fondos por parte del presidente, sirvieron como detonante para que la población egipcia optara por salir a las calles de nuevo. 
Las protestas que tomaron lugar en la Plaza Tahrir (que se traduce a plaza del libertador) resultaron en la captura de miles, ya que desde que Sisi tomó poder en 2013 se prohibieron las protestas sin autorización. La Plaza Tahrir es un punto delicado en el centro de Cairo, hace poco menos de 10 años este fue el lugar que presenció las protestas en contra de Hosni Mubarak y que en 18 días significaron su renuncia como parte de la Primavera Árabe. 

Imagen por Middle East Monitor

En dichos videos Ali, hablaba explícitamente de los palacios y requisitos demandados por el régimen. Desde villas construidas para sus simpatizantes en la fuerza militar, y detalles como el que la esposa de Sisi se negaba a dormir en el mismo edificio que la esposa de Mohamed Morsi, ex-presidente de Egipto al que Sisi derrocó en 2013 y que recientemente murió en custodia esperando juicio.
Hay varios factores además de los casos de corrupción, que acarrea la mala reputación de Sisi. Primeramente, Sisi es un dictador puesto por la fuerza militar derrocando a Mohamed Morsi. Morsi fue el primer presidente electo democráticamente, la victoria de las protestas del principio de la década. Sisi también además ha implementado cambios a la constitución que le podrían permitir gobernar 10 años más. Es también conocido por la censura de medios y por silenciar a sus opositores desde el emprisionamiento y tortura de Morsi a la encarcelación de periodistas, políticos de oposición y abogados de derechos humanos. 
La población también lo ve en su día a día. Según reportes del Banco Mundial 32,5% de los egipcios vivía por debajo del umbral de pobreza en 2018, a comparación del 27% en 2015 y el 16% en el año 2000. La presidencia egipcia ha optado por métodos de austeridad como estrategias para revivir su economía.  Por ejemplo cortes a subsidios de gasolina y electricidad con los que esperan poder pedir más préstamos del FMI. Las alegaciones de los videos y la realidad de los egipcios presentan entonces una paradoja en las políticas de austeridad de Sisi. 

Imagen por AlJazeera

¿La historia se repite? 
¿O no? Al principio de la década protestas similares por abuso de poder, injusticia, pobreza y corrupción condenaron a Mubarak en un movimiento que inspiró a otros países en la Primavera Árabe.  Sin embargo, esta nueva ola ya sabe que es protestar y ya sabe las consecuencias y los resultados de revoluciones. Saben que el riesgo es mayor pero saben qué medias respuestas no serán suficientes. Queda ver si este es el inicio de otro ciclo de 10 años que terminará en otra dictadura militar o ver adónde pueden llevar al país árabe más poblado.  

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